¿Buscando apartamento?
Independencia, un paso que dar

La determinación será fundamental para poder acostumbrarse a vivir solo y no arrepentirse en el intento
Pensar en dejar la casa de sus padres e iniciar a lidiar con el trajín de un hogar independiente, es una idea que normalmente pasa por la cabeza de un joven, pero por lo general lleva más que la sola iniciativa para que llegue a concretarse.
Los beneficios de vivir solo o sola pueden ser varios, pero el número de dificultades podría ser de la misma magnitud por lo que se tiene que estar totalmente seguro del paso que se va a dar.
“Hay que saber qué es lo que se quiere, fijarse una meta y tratar de cumplirla”, aseguró Alonzo Solano, quien cuando tenía 18 años dejó su familia en Limón para vivir en la capital en busca de mejores oportunidades laborales.
“Yo nunca lo pensé mucho ni le di mucha importancia al hecho de estar solo. Nunca pensé en otra cosa que no fuera cumplir mis objetivos”, comentó Solano, quien no esconde que existieron momentos críticos, cuando por su mente pasó dejar todo botado y regresar a su hogar.
“Se debe tener determinación en lo que se hace, tener claro lo que se quiere. Por ejemplo, yo pensaba en todo lo que iba a suceder si tenía que devolverme, en el futuro que tendría allá”, mencionó este joven de 24 años que trabaja en un sportbooks.
Solano recuerda momentos complicados de su periodo de ajuste en su vida fuera de casa. De tener que hacer buenas cuentas para poder llevar la situación económica, a lo que se le sumaba el hecho de que no sabía cocinar y eso le complicaba las cosas.
Una situación parecida vivió Mariela Cárdenas, quien hace cinco años vive sola y actualmente comparte apartamento con una amiga de infancia. Ella tuvo que dejar su tierra Nicoya para estudiar periodismo aquí en el Valle Central y comenzó viviendo con una tía.
“Después tuve que irme a vivir sola, con un tele y cama. Luego, ya me pase a un ‘depa’ más pequeño; en el mismo edificio tenía una lavandería y fui comprando los utensilios que necesitaba”, dijo.
Para esta joven vivir tanto sola como acompañada tiene sus pros y sus contras, aunque ella prefiere compartir casa.
“Vivir sola me daba más libertad de hacer lo que quiera; estar con otra persona en el apartamento le permite a una no sentirse sola y tener el apoyo de alguien. Eso sí, deben existir reglas claras para que no haya inconvenientes y sería ideal que se dé una buena amistad desde el inicio, definitivamente hay que llevarse bien”, dijo.
Mariela mencionó como los momentos más difíciles aquellos en que el dinero no le alcanzaba y el darse cuenta de que “hay que limitarse a comprar lo necesario sin poder comprar algunas cosas”, expresó, por eso compartir el lugar de habitación y dividir los gastos se convierte en una razón más de peso para compartir casa.
Antes de cambiar de apartamento es importante que la persona haya tenido contacto con el lugar y las condiciones en que va a vivir para que no llegue a ojos cerrados, aconseja Gladys Brenes, psicóloga.
“Para evitar el miedo o esa sensación que no es positiva, lo ideal es tener una aproximación antes de mudarse, ver las cosas que hay alrededor, prepararse e informarse para que todo sea mucho más fluido”.
El tiempo de adaptación varía dependiendo de la persona, asegura la consejera, y entre los factores que influyen están desde la edad, madurez y autocontrol hasta la relación familiar.
“Habrá algunos chicos a quienes les resulta un alivio salir de casa y experimentar esa sensación de libertad, de salir del control de sus padres. Mientras que a quienes son de una familia más protectora o donde los chicos son más controlados se les hace muy difícil”, dijo Brenes, quien explicó que para salir avante es importante que la familia les dé todo el apoyo y que haya una constante comunicación.
Lo cierto es que tanto Solano y Cárdenas como Brenes coinciden en que dar este paso de independencia es un escalón que permite a la persona aprender y vivir muchas cosas que podrían serle útiles para cuando en un futuro decida formar una familia.
Voz de la experiencia
Marianela Cárdenas y Alonzo Solano dieron ciertas ideas sobre aspectos fundamentales a la hora de independizarse
El presupuesto: Es de suma importancia ya que de él dependerá el tamaño del departamento en que se va a vivir. Además, se debe administrar muy bien para salir con los gastos de la casa y los personales.
Artefactos indispensables: Una refrigeradora no tan grande, olla arrocera pequeña, algunos platos, vasos, cuchillos, cucharas. Solano prefiere la cocina, en cambio Cárdenas una plantilla de gas para no gastar luz. En caso de no poder comprar cama un sofá cama puede ser una buena solución o mínimo un colchón. Además, una plancha y una lavadora, de lo contrario... a lavar a mano.
Comida: Hay que tener todos aquellos alimentos que sean fáciles y rápidos de cocinar, y además baratos; por ejemplo sopas instantáneas, cereal, pastas, etc.
Consejos de un agente
Vinicio Pozuelo, agente de bienes raíces, da a los jóvenes consejos a la hora de buscar el apartamento.
¿Dónde buscar? Los secretos son cercanía y comodidad. Es decir, si viene a estudiar únicamente cerca de la universidad, si es por trabajo cerca del trabajo y si se trata de los dos (estudio y trabajo) lo mejor es buscar un punto medio donde quede accesible trasladarse hacia ambos. Asimismo, hay que tener en cuenta que los lugares más caros de la cuidad son Escazú y Santa y buscar que el transporte público esté cerca, en caso de ocuparlo.
Precios Eso depende de un estudio en el que se toma en cuenta ubicación, tamaño, comodidad, el que esté o no amueblado; pero normalmente puede rondar entre los $300 a $500 al mes.
Amueblado o no Es cuestión del cliente, actualmente los inquilinos prefieren los apartamentos amueblados; aunque eso depende de los recursos con que se cuente en ese momento.

